martes, 1 de junio de 2010

Aquellas musas tristes.

El escritor empieza a jugar con el bolígrafo que tiene entre las manos. Garabatea dos palabras. Con letra guarra. De ésta que no se entiende. Las tacha y empieza una frase. La tacha y empieza otra. La tacha y empieza un dibujito abstracto de espirales y trazos. Hojea sus notas y subraya alguna reiterativamente, buscando seguir algún hilo. Suelta el boli con desgana y se levanta de la mesa. Coge de la estantería un ejemplar de su último libro publicado y lo abre por una página al azar. “Poema sin rastro de ti”. Lo lee. Es jodidamente bueno. Hasta doler. Cierra los ojos. Se concentra. Intenta evocar la tristeza. (Todo es negro, todo es negro, todo es negro). Se hace un ovillo en la cama. (Todo es negro, todo es negro, todo es negro). Suena un mensaje en el móvil. Da un respingo y se lanza al escritorio a por él. Antes de abrirlo ya sonríe. Puñetera felicidad.

24 comentarios:

vittt dijo...

no es la primera vez que te lo digo, ni será la última: esto es condenadamente bueno, elena. brindo por tu talento. tinto, supongo

Raskolnikov dijo...

Bleh, pero si la felicidad edulcorada también vende un montón. Aunque a mí lo que me parece más interesante es ser rojo mientras admites que todo es negro.

malena dijo...

A veces pasamos de la miseria a la felicidad en instantes. Un sms puede sacarte del infierno, o sumirte en él.Ay los placeres intensos.

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Uyuyuy, Elena, ya vemos lo negro que era jajaja. Breve pero intenso relato. Un beso y pasa una muy feliz semana.

Nómada dijo...

Shit. La felicidad es la distracción despiadada de la escritura...

Juanjo dijo...

A falta de musas, bueno es que lleguen sms. O rubias, o morenas, o pelirrojas (que nadie se me enfade), pero que llegue algo, porque si no, se ve todo muy negro y ni siquiera puedes desaparecer, por mucho que te ovilles.

Gran relato, Elena. Siempre merece la pena esperarte.

Esneider dijo...

Es jodidamente chévere...
jejeje
Saludos
JE

elena dijo...

¡Me ha encantado!
Realismo puro.

Luis dijo...

Por un lado supongo que es difícil competir con uno mismo y por otro me resulta increíble que muchas veces en medio de nuestras alegrías extrañemos casi con nostalgia y necesidad nuestras tristezas.
Un abrazo.

jesus (of suburbia) dijo...

Leyéndote, me parece que yo podré escribir eternamente sin miedo a la página en blanco.

Raúl dijo...

La tristeza es un estado bastante propicio para el estropicio (date cuenta del juego de palabras) literario, sí.

Céfiro dijo...

Yo tengo la teoría de que si viviésemos en un estado de felicidad absoluta no existiría el arte. Estando en la cima ya no necesitas herramientas que te aupen a ningún sitio. Estás en la cima. Ni siquiera te importa contarlo o dejarlo escrito. Estás en la cima.

virgi dijo...

Bueno, que deje la escritura para momentos tristes. Ahora, que aproveche.

Besitos

iliamehoy dijo...

Puñetera felicidd que a menudo asesta un golpe mortal a las musas y a las hadas madrinas.
Puñetero móvil que mantiene en vilo incluso al más valiente, al más divino.
Una sonrisa

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola Espabilá!
La cuetion, es que lo salvo el telefonillo...

Saludos de J.M. Ojeda.

Tesa dijo...

Juas.
Es cierto. Se escribe mejor desde la oscuridad.

Besos.

mi nombre es alma dijo...

Hoy disiento con tu escritor, no creo que la felicidad aparte las musas, y mucho menos el enamoramiento. He leido poemas dedicados a quien se ama y a quien corresponde, de una belleza sublime. ¿No se estará buscando una excusa para dejar de ser feliz?

Un abrazo, a todo esto, un texto estupendo, como siempre

Robërtier dijo...

Cuando las musas no están, suelen esconderse en el golpe de un instante.

Si veía negro, tenía puesto los espejuelos del aburrimiento.

Saludos

ALEX B. dijo...

Muy bueno, Elena .Condensado.
A veces la felicidad da miedo y se buscan caminos para esquivarla.Miedo a que se acabe algún día, miedo a sentirnos dominados por el sonido de un móvil.(aunque yo creo que la felididad de verdad trae musas nuevas)
un beso.

La sonrisa de Hiperión dijo...

A mi hay días que me avandonan...

Saludos y un abrazo.

la chica de las biscotelas dijo...

jajajaj! es genial! me encanta!

Internet Jesus dijo...

Hablando de musas: parece que las muy ... sólo dan inspiración para dejar comentarios de dos tipos: 1. los que se limitan a constatar que te han leído; y 2, los que piden más que leer.

Este comentario es de los segundos.

moreiras dijo...

Felices o tristes, cómo recomponen las musas...

Eariandes dijo...

Siempre se puede escribir sobre la falta de inspiración; la frustración también ha hecho correr ríos de tinta, por desgracia.