jueves, 13 de mayo de 2010

SEA QUIEN SEA.

Sea ella quien sea, a Mariela no le nace otra cosa que estarle agradecida. Debe verla los jueves, porque ese es el día que su marido entra en casa como los ladrones, esquivo y como de puntillas, y se va pronto a la cama. Mariela se lo pone fácil y trata de no tropezarse con él por los pasillos, para que pueda vivir la agonía de la culpa en privado. Lo conoce de sobra y sabe que los fantasmas le torturan en la misma medida que las ganas le alimentan.
El caso es que de un tiempo a esta parte, ya sea por la mala conciencia, ya sea porque sea quien sea lo tiene más excitado de la cuenta, ya sea por ambas cosas, Ernesto la toca bien. Transita rincones por los que nunca había andado y ha aprendido a hablarle al oído. La excita. La colma de besos y le quita las bragas en la cocina cuando los niños no están. Y Mariela, que hace ya años renunció a la fantasía de sentirse toda la vida enamorada de su esposo, vuelve a tener ese vértigo en el estómago cuando él finge que la quiere y la desea. Si algún día se la tropieza, sea quien sea ella, no querrá otra cosa que darle las gracias.

29 comentarios:

Luis dijo...

Un aplauso, me encanto tu texto, una solución absolutamente pragmática ella disfruta su vida sexual y su esposo se consume en la culpa, ojala todos tuvieramos ese nivel de "inteligencia emocional".
Un abrazo.

vittt dijo...

sentirse deseado es mejor que los ganchitos

virgi dijo...

La vida da tantas vueltas que nunca sabremos qué habrá a la vuelta de la esquina. Carpe diem, entonces.
Muy bueno, me alegra leerte otra vez, besitos tiernos.

iliamehoy dijo...

Se te echaba de menos.
La historia, una genial trama de pactos tácitos. Bueno, él puede que no se haya enterado.
Una sonrisa

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Hola, de casualidad te vi en el blog de Alma y me ha encantado leer este minirrelato que destila saber hacer y encanto. Me recuerda mucho el estilo de un amigo bloguero que acaba de publicar novela y que escribe de maravilla y... que suele terminar sus comentarios también con un "sonrío" jeje. ¿Quizás eres la Elena que le ayuda con los banners de su blog? Misterio...Sea como sea, te animo a escribir mucho más, pues es una delicia leerte. Un beso y me agrego como seguidora.

Juanjo dijo...

No hay mal que por bien no venga, dicen. Y también llaman mala conciencia a algo que, algunas veces, provoca efectos tan benéficos como el que nos cuentas.

Me gusta volverte a ver por aquí, aunque SEA.

Besos.

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola!
De todas formas, la vida quizás, debiera ser algo más…
De todas formas, el “encuentro” termina siendo solo eso, huida.
De todas formas, ella es…
¿Quien es ella...?

Saludos de J.M. Ojeda

ALEX B. dijo...

Fantástico, me gusta la historia y me encanta como la cuentas.
saludos

Raskolnikov dijo...

Hace tiempo vi una película que giraba en torno a esto. No me acuerdo del título, pero la cuestión era la misma: a veces la infidelidad reaviva la pasión que que hace tiempo que se acabó.

Cesc dijo...

A veces sólo queda eso, fingir...

malena dijo...

Curisa idea, esa de estarle agradecida al amante de tu pareja.
Muy buen historia, me ha gustado mucho.

Raúl dijo...

Precioso y de un estilo -para mí- muy pero que muy reconocible.
Sonríiiio.

Nómada dijo...

Qué curioso que la practicidad tenga la llave de la pasión...
Quizás yo también daría las gracias. Sonrío.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

mi nombre es alma dijo...

No debemos desprendernos de lo que nos hace felices aunque sea de manera indirecta. Bienvenida la otra, sea ella quien sea.

Un abrazo

Réquiem por Amor dijo...

El otro.

El otro me releva
cuando estoy cansado
de tanto amarte.
El otro son mis ojos
deleitándose
cuando estás con él.
El otro hace las veces
de mi otra vida.
en la que te amo siempre.
El otro me deja quererte
como se quieren las cosas
que ya no se quieren.

A ese otro,
al que agradezco el que yo,
un buen día,
dejara de ser El otro.

Son las 6 de la mañana y me ha salido esto como comentario.
Mañana pasaré a verlo, jejeje
un saludo

Tesa dijo...

Yo se lo regalaría, envuelto y con un lacito:
Seas quien seas, pa'ti, pa'siempre.

Muy bien escrito, Elena, como siempre.
Un saludo.

Antoñito dijo...

Joer, menudo debate interno tuvo que suponerle al principio a Mariela. Pero si a esta no le queda otra que vivir con su marido, cierto es que debe estarle agradecida a sea quién sea.
Saludos.

Réquiem por Amor dijo...

me gusta me gusta tu blog, tu blog tu blog me gusta

Réquiem por Amor dijo...

me gusta me gusta tu blog, tu blog tu blog me gusta

Esneider dijo...

Sea quien sea... buena eh...

Esneider dijo...

Saludos.
JE

elena dijo...

No conocía tu blog y me ha gustado. Tu protagonista es práctica e inteligente, me cae genial!

Anónimo dijo...

Hola Mariela, soy Ella.

Lamento informarte que pronto finalizarán esas noches de jueves. Tu marido es un soso y a pesar de que a ti te gustan sus nuevas actividades, para mi no son suficientes puesto que se las he enseñado yo. Por ello y aunque él no lo sepa, me he buscado un nuevo amante.

Te recomiendo que estés atenta al próximo jueves volverá mucho antes de lo que lo estaba haciendo. No se chica.... se que es una trastada por mi parte... improvisa algo.

PD: Creo que voy a necesitar ayuda con mi nuevo amante. Viernes, Hotel Alhambra Palace a las 23:00.

jesus (of suburbia) dijo...

...joder Ernesto, estarás exhausto, deja algo para los demás...

Anónimo dijo...

Sin niños, sin pasillos por los que ir de puntillas, sin las bragas de otra mujer pero con las suyas...

¿Quién anhela la realidad cuando se puede vivir en un sueño?

Ahora toca ser ella, sea quien sea.

CabezaDeMonte dijo...

Y a mi, por qué será que lo que más me sorprende de tu texto es '...y Mariela, que hace ya años renunció a la fantasía de sentirse toda la vida enamorada de su esposo...'
Un texto genial, además.

moreiras dijo...

Fabuloso

Dantino dijo...

Mariela es el nombre de mi ....ex?


no lo se todavia no me contesta las llamadas, ella esta en tucuman estudiando, trato de no pensar en ella mucho